miércoles, 16 de mayo de 2012

En mi música canta el ave más feliz


En mi música canta el ave más feliz y danzan las jóvenes más hermosas, hay soles formando sus tesoros y espacios gravitatorios donde crecen fabulosas rosas, en mi música hay ángeles y viñas oscuras y manzanas de oro. Mónica ha entrado a mi mansión y se ha llevado mis últimas partituras, traté de detenerla pero ella se defendía con un paraguas, voces de primavera pidiendo auxilio salían del papel, se marchó con un portazo y me ha dejado solo en mi antro de luz. En mi música hay valles inexplorados e hilos de agua que bajan de las laderas,  una luna oriental sobre techumbres y rojas distancias, en mi música los jóvenes rompen sus tablas de valores antes de entrar al mar.
En la noche ha vuelto, me ha contado lo difícil de la partitura, en sus manos blancas han crecido dos claveles, por el esfuerzo seguramente, de la boca del infierno me ha venido la inspiración de amarla, ella lo sabe y ha desnudado su cuerpo, ahuyenté a los ángeles del pecado y la  abracé con fervor.
La música se escribía sola en los cajones de mi habitación.
En mi música el barro de fuego y el azufre incendian los árboles de la belleza y queman el hastío del verano, en mi música suenan disparos, sangran inocentes, enmudecen los mares.
El sol encendía las cortinas, Mónica se había marchado.



1 comentario:

  1. volverá otra Mónica y cantarán las golondrinas, volverá a sonar tu música y esta vez será con acordes m´´as melodisos...
    Cariños , Marga

    ResponderEliminar